Las mejores playas de Costa da Morte cerca de Hotel Balarés: guía local con los secretos mejor guardados
- Rafa Varela
- 3 jun
- 8 min de lectura
Actualizado: hace 7 días
Descubre las mejores playas de Costa da Morte según quien vive aquí. Playas vírgenes, salvajes y poco conocidas del litoral más auténtico de Galicia.
Hay una Costa da Morte que no aparece en las guías de viaje. Un litoral que los turistas pasan de largo camino de Carnota o Fisterra, sin saber que justo aquí, entre Ponteceso y Cabana de Bergantiños, se concentra una parte de la costa más salvaje, más íntima y más genuinamente atlántica de Galicia.
Nosotros la conocemos porque tenemos la suerte de habitarla y nos hemos acostumbrado, por eso a veces olvidamos recrearnos en su increíble belleza. Hasta que el visitante nos lo recuerda y nos dice aquello de: "no sabéis lo afortunados que sois..."
Desde Hotel Balarés, situado frente a la playa de Balarés, llevamos años disfrutando este trocito de Costa da Morte en secreto, descubriéndola en cada marea, en cada estación. Esta es nuestra selección de las playas que más queremos, la mayoría desconocidas incluso para muchos gallegos.
Playa de Balarés — la nuestra
La tenemos delante cada mañana y nunca nos cansamos de mirarla. La playa de Balarés es un arenal extenso de arena fina y blanca flanqueada a un lado por el monte Branco —la duna rapante más alta de Europa— y al otro por el muelle de la antigüa mina Titania SA, desde donde salía el wolfram y otros minerales rumbo a Alemania durante la II Guerra Mundial (lo contaremos con detalle en otro post).
Un paisaje que cambia con cada marea y con cada hora del día, con la luz atlántica transformando los colores del agua entre el turquesa y el gris plomizo.
Un pinar centenario, quizás el que inspiró a Pondal en sus "Queixumes dos Pinos", la rodea por su parte interior, creando esa combinación tan característica de la Costa da Morte: el olor a mar mezclado con resina de pino. Poco masificada incluso en verano, es el punto de partida ideal para explorar el resto de playas de esta guía. Galardonada con Bandera Azul y abrigada de los vientos del norte es un lugar ideal para disfrutar del Oceáno Atlántico en absoluta calma.
Dicen que el agua es fría aquí.... pero son leyendas urbanas....😃
Cómo llegar: A pie desde Hotel Balarés, acceso directo en menos de dos minutos.

Playa de A Barra — dunas y soledad
Justo al otro lado del monte Branco, A Barra es uno de esos lugares que hacen que quien los descubre guarde el secreto con cierto egoísmo. Un gran conjunto dunar de casi dos kilómetros de largo y cuatrocientos metros de ancho conforma uno de los paisajes más impresionantes de toda la ría de Corme y Laxe. Desde lo alto del Monte Branco, al que se llega caminando desde el hotel, se divisa todo el conjunto: Ponteceso, Cabana de Bergantiños, Laxe, Corme y la ensenada do Anllóns formando un panorama de postal que va cambiando con las subidas y bajadas de la marea.
La playa en sí es extensa, con nivel de ocupación mínimo durante todo el año. Aunque es perfectamente apta para el baño, aconsejamos tener precaución con las corrientes, ya que en este punto se une el mar con el río y puede resultar peligroso confiarse. De marea baja puedes acceder a la isla Tiñosa y disfrutar del paisaje desde alli, pero siempre con la precaución de salir a tiempo antes de la subida de la marea, o tendrás que esperar allí a que baje de nuevo..:):)
Es una playa perfecta para caminar, fotografiar y sentir la escala real del océano y pleno contacto con la naturaleza. Si te gusta la ornitología, a unos metros tras cruzar las dunas, hay un observatorio ideal en una zona especialmente rica en aves de innumerables especies.
Cómo llegar: A pie desde Balarés, 25-30´ en minutos de paseo. A pie también desde Ponteceso por el camino del Malecón en un agradable pase de 25´o dejando el coche en la zona de Currás, en O Couto, a unos 10´de paseo.
No se puede acceder en coche (afortunadamente).

Playa de Niñóns — entre dos montes
Enclavada entre dos montes en la parroquia de Niñóns, esta pequeña playa de ensenada es uno de esos rincones que solo conocen quienes viven cerca o quienes hacen el Camiño dos Faros. Arena blanca y fina, entorno rural y forestal, con la vegetación atlántica llegando hasta el mismo borde del arenal. Su oleaje característico y su aislamiento la convierten en una parada obligatoria para quienes buscan autenticidad por encima de comodidades.
A ambos lados de la playa arrancan los senderos del Camiño dos Faros, la ruta de 200 kilómetros que une Malpica con Fisterra bordeando el mar. Aqui finaliza la primera etapa y arranca la segunda. Dispone también de Bandera Azul y un detalle: no hay cobertura telefónica aqui.... así que es el lugar ideal para desconectar de verdad.
Cómo llegar: Desde el hotel dirección Corme, un desvío a la derecha te lleva hasta Brantuas donde encontrarás el desvío a la izquierda que lleva a la playa.

Playa de Arnela — el corazón de Corme
A tan solo 100 metros de longitud, Arnela es la playa del pueblo de Corme Porto: pequeña, recogida, con forma de media luna perfecta, arena blanca y fina y oleaje moderado. Totalmente resguardada del viento, es de esas playas tranquilas donde el tiempo se detiene entre barcas de pescadores fondeadas.
Desde su extremo oeste sale un paseo marítimo de apenas 200 metros que bordea el mar hasta llegar a la playa de O Osmo. El conjunto Arnela-Osmo, conectado a pie por ese pequeño paseo, es una de las joyas menos conocidas de la ría de Corme y Laxe. En verano cuenta con todos los servicios.
Cómo llegar: Desde Ponteceso por la AC-424 hacia Corme, 8,5 km. La playa está en el centro del pueblo.
Playa de O Osmo — la pequeña cala del paseo
Vecina de Arnela y unida a ella por ese paseo marítimo que mira al mar, O Osmo es una pequeña playa en el entorno semiurbano de Corme Porto. Arena blanca y fina, completamente resguardada de los vientos, con oleaje moderado y aguas cristalinas.
Es una playa de escala humana, sin pretensiones, donde los vecinos de Corme pasan las tardes de verano. Uno de esos lugares que solo se descubren caminando.
Cómo llegar: A pie desde la playa de Arnela, 200 metros por el paseo marítimo.

Playa de A Ermida — historia, leyenda y Bandera Azul
A Ermida es probablemente la playa con más capas de la zona. Media luna de arena blanca y fina en un entorno rural entre pinos, con 350 metros de longitud y Bandera Azul. Pero lo que la hace única es lo que tiene enfrente: la isla de A Estrela, un islote que según la leyenda estuvo unido a tierra firme por un brazo de arena del que solo queda la playa actual. En la isla se cuenta que permanecen restos de un castro celta y de una ermita dedicada a la Virgen de la Estrela; se dice que en sus antiguos sepulcros descansaban los marineros desconocidos que el mar traía a la costa.
El complejo dunar de la playa está protegido como LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Junto a la playa, un pinar con mesas de piedra invita a comer escuchando el mar.
Cómo llegar: Desde Ponteceso por la AC-424 hacia Corme Aldea, en Corme Aldea hay un desvío señalizado a la izquierda hacia la playa. Unos 10 minutos en coche desde el hotel.
También desde el hotel, caminando por una pista forestal o por la ruta de Camiño dos Faros se llega directamente a la playa pasando por Gondomil y su misteriosa Pedra da Serpe (unos 50´a pie)

Cala de A Barda — el secreto mejor guardado
Si tuviéramos que elegir una sola playa de esta lista para guardarla en silencio, sería A Barda. Una ensenada protegida, con dos pequeñas playas separadas por peñascos rocosos. Las casetas centenarias de pescadores que salpican la orilla son testigos de siglos de relación con el mar. Aguas cristalinas, oleaje moderado, toxos y xestas en flor en primavera. Naturaleza pura y el Atlántico a tus pies.
El entorno está protegido por la Red Natura 2000. Para llegar hay que ganársela: acceso por una pista de pronunciada pendiente o a pie por el sendero costero desde Balarés.
Cómo llegar: A pie desde Hotel Balarés, en 1 hora aproximadamente. En coche por la AC-424 hasta un desvío a la derecha antes de entrar en Corme-Aldea.

Area das Vacas — un refugio natural al otro lado de Monte-Branco
Hay playas que exigen un esfuerzo para llegar y lo devuelven multiplicado. Area das Vacas es una de ellas. Situada en la costa de Canduas, el propio sistema oficial de información de playas advierte de su "acceso dificultoso debido al mal estado del camino" y su "bajo grado de ocupación". En lenguaje playero eso significa: aquí casi nadie viene, y eso es exactamente lo que la hace especial.
Es una parada del Camiño dos Faros en su tercera etapa entre Ponteceso y Laxe, donde los peregrinos de la ruta costera la descubren al bajar desde el Monte Castelo. Paisaje atlántico en estado absolutamente puro, sin intervención humana apreciable.
Y su curioso nombre? Pues se dice que allí llevaban los vecinos de Canduas a sus vacas cuando necesitaban curar las heridas de los pies. Era la más accesible para ello.
Cómo llegar: A pie por el Camiño dos Faros, etapa Ponteceso-Laxe. O dejando el coche en el Mirador de Aguieira y caminando unos metros.

Playa de Rebordelo — el bosque llega al mar
La playa más grande de Cabana de Bergantiños sorprende por su entorno: un bosque de pinos y eucaliptos que llega prácticamente hasta la orilla, creando esa atmósfera tan característica del litoral gallego donde el verde y el azul se mezclan sin separación visible. Cuenta con aparcamiento y un merendero con mesas de piedra con vistas al mar, lo que la convierte en la opción más cómoda de esta selección para quienes viajan en familia.
También etapa del Camiño dos Faros en el tramo entre Ponteceso y Laxe, es una playa que combina la comodidad de los servicios básicos con la tranquilidad de estar lejos de los circuitos turísticos convencionales.
Cómo llegar: Por la AC-431 Ponteceso-Laxe. Unos 15 minutos desde el hotel en coche.

Playa de San Pedro — el arenal más escondido
San Pedro es el arenal más oculto del concello de Cabana de Bergantiños. Escondido entre dos pequeñas formaciones montañosas, refugiado entre naturaleza agreste, con acceso apto solo para quienes valoran la intimidad por encima de la comodidad. Arena fina y un entorno sin intervención que lo convierte en uno de esos lugares que se atesoran en silencio.
No busques señales ni servicios. Búscalo con tiempo, con calma y con la disposición de quien entiende que los mejores lugares requieren un esfuerzo. La recompensa está a la altura.
Cómo llegar: Acceso a pie desde la zona de Rebordelo, siguiendo el sendero costero.

Un territorio para habitarlo despacio
Estas diez playas forman un collar de rincones atlánticos que se pueden recorrer en varios días desde Hotel Balarés, usando el hotel como base de operaciones. Algunas están a menos de cinco minutos andando. Otras requieren una o al menos media jornada. Todas comparten algo que las guías de viaje convencionales no pueden capturar: ese silencio atlántico que solo existe cuando el mar tiene el espacio para mostrarse en su forma más honesta.
Si quieres que te orientemos sobre la mejor forma de recorrerlas según la época del año, las mareas o tus preferencias, pregúntanos en el hotel. Conocemos cada piedra de esta costa y nos alegra compartirla. Si lo intentas en primavera o finales de verano.... conseguirás que alguna sea solo para ti.
Ah... y en alguna podrás disfrutar en las noches de verano del misterioso Mar de Ardora.... pero ese secreto te lo contaremos aqui, en persona.




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